{"id":763,"date":"2021-11-27T12:20:56","date_gmt":"2021-11-27T11:20:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.famigliapaolina.net\/preghierapaolina\/appendice-p-489\/"},"modified":"2021-12-30T17:23:54","modified_gmt":"2021-12-30T16:23:54","slug":"apendice-p-640","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.famigliapaolina.net\/preghierapaolina\/apendice-p-640\/?lang=es","title":{"rendered":"Ap\u00e9ndice p.640"},"content":{"rendered":"<h4><strong>LA VIRGEN MAR\u00cdA, REINA DE LOS AP\u00d3STOLES<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #800000;\">1.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>De la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Marialis cultus, <\/em>del papa Pablo sexto<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800000;\">(N\u00fams. 35-37)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800000;\"><em>Mar\u00eda, modelo de la mujer contempor\u00e1nea<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Virgen Mar\u00eda ha sido propuesta siempre por la Iglesia a la imitaci\u00f3n de los fieles no precisamente por el tipo de vida que ella llev\u00f3 y, tanto menos, por el ambiente socio-cultural en que se desarroll\u00f3, hoy d\u00eda superado casi en todas<br \/>\npartes, sino porque en sus condiciones concretas de vida, ella se adhiri\u00f3 total y responsablemente a la voluntad de Dios; porque acogi\u00f3 la palabra y la puso en pr\u00e1ctica; porque su acci\u00f3n estuvo animada por la caridad y por el esp\u00edritu de servicio; porque, es decir, fue la primera y la m\u00e1s perfecta disc\u00edpula de Cristo: lo cual tiene valor universal y permanente.<br \/>\nSe debe considerar normal, pues, que las generaciones cristianas, al contemplar la figura y la misi\u00f3n de Mar\u00eda \u2014como mujer nueva y perfecta cristiana que resume en s\u00ed misma las situaciones m\u00e1s caracter\u00edsticas de la vida femenina porque es virgen, esposa, madre\u2014, hayan considerado a la madre de Jes\u00fas como \u00abmodelo eximio\u00bb de la condici\u00f3n femenina y ejemplar \u00ablimpid\u00edsimo\u00bb de la vida evang\u00e9lica, y hayan plasmado estos sentimientos seg\u00fan las categor\u00edas y los modos expresivos propios de su \u00e9poca.<br \/>\nNuestra \u00e9poca, como las precedentes, est\u00e1 llamada a confrontar sus concepciones antropol\u00f3gicas y los problemas que derivan de ellas con la figura de la Virgen tal cual nos es presentada por el Evangelio. Esto llevar\u00e1 a descubrir c\u00f3mo Mar\u00eda puede ser tomada como espejo de las esperanzas de los hombres de nuestro tiempo. De este modo, por poner alg\u00fan ejemplo, la mujer contempor\u00e1nea, deseosa de participar con poder de decisi\u00f3n en las elecciones de la comunidad, contemplar\u00e1 con \u00edntima alegr\u00eda a Mar\u00eda que, puesta en di\u00e1logo con Dios, da su consentimiento y responsable no a la soluci\u00f3n de un problema contingente sino a la \u00abobra de los siglos\u00bb como se ha llamado justamente a la encarnaci\u00f3n del Verbo (san Pedro Cris\u00f3logo); se dar\u00e1 cuenta de que la opci\u00f3n del estado virginal no fue un acto de cerrarse a algunos de los valores del estado matrimonial, sino que constituy\u00f3 una opci\u00f3n valiente, llevada a cabo para consagrarse totalmente al amor de Dios; comprobar\u00e1 con gozosa sorpresa que Mar\u00eda de Nazaret, aun habi\u00e9ndose abandonado a la voluntad del Se\u00f1or, fue algo del todo distinto de una mujer pasivamente remisa o de religiosidad alienante, antes bien, fue mujer que no dud\u00f3 en proclamar que Dios es vindicador de los humildes y de los oprimidos y derriba de sus tronos a los poderosos del mundo; reconocer\u00e1 en Mar\u00eda, que \u00absobresale entre los humildes y los pobres del Se\u00f1or\u00bb, una mujer fuerte que conoci\u00f3 la pobreza y el sufrimiento, la huida y el exilio: situaciones todas \u00e9stas que no pueden escapar a la atenci\u00f3n de quien quiere secundar con esp\u00edritu evang\u00e9lico las energ\u00edas liberadoras del hombre y de la sociedad; y no se le presentar\u00e1 Mar\u00eda como una madre celosamente replegada sobre su propio Hijo divino, sino como una mujer que con su acci\u00f3n favoreci\u00f3 la fe de la comunidad apost\u00f3lica en Cristo y cuya funci\u00f3n maternal se dilat\u00f3, asumiendo sobre el Calvario dimensiones universales.<br \/>\nSon ejemplos. Sin embargo, aparece claro en ellos c\u00f3mo la figura de la Virgen no defrauda esperanza alguna profunda de los hombres de nuestro tiempo y les ofrece el modelo perfecto del disc\u00edpulo del Se\u00f1or: art\u00edfice de la ciudad terrena y temporal, pero peregrino diligente hacia la celeste y eterna; promotor de la justicia que libera al oprimido y de la caridad que socorre al necesitado; pero, sobre todo, testigo del amor que edifica a Cristo en los corazones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #800000;\">2.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>De la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Catechesi tradendae, del papa Juan Pablo segundo<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800000;\">(N\u00fams. 72-73)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800000;\">El Esp\u00edritu Santo y Mar\u00eda, \u00abmadre y disc\u00edpula\u00bb<\/span><\/p>\n<p>El Esp\u00edritu es prometido a la Iglesia y a cada fiel como un Maestro interior que, en la intimidad de la conciencia y del coraz\u00f3n, hace comprender lo que se hab\u00eda entendido, pero que no se hab\u00eda sido capaz de captar plenamente. \u00abEl Esp\u00edritu Santo desde ahora instruye a los fieles \u2014dec\u00eda a este respecto san Agust\u00edn\u2014 seg\u00fan la capacidad espiritual de cada uno. Y \u00e9l enciende en sus corazones un deseo m\u00e1s vivo en la medida en la que cada uno progresa en esta caridad que le hace amar lo que ya conoc\u00eda y desear lo que todav\u00eda no conoc\u00eda.\u00bb<br \/>\nAdem\u00e1s, misi\u00f3n del esp\u00edritu es tambi\u00e9n transformar a los disc\u00edpulos en testigos de Cristo: \u00c9l dar\u00e1 testimonio de m\u00ed y vosotros dar\u00e9is tambi\u00e9n testimonio. M\u00e1s a\u00fan. Para san Pablo, que sintetiza en este punto una teolog\u00eda latente en todo el Nuevo Testamento, la vida seg\u00fan el Esp\u00edritu es todo el \u00abser cristiano\u00bb, toda la vida cristiana, la vida nueva de los hijos de Dios.<br \/>\nDel Esp\u00edritu proceden todos los carismas que edifican la Iglesia, comunidad de cristianos. En este sentido san Pablo da a cada disc\u00edpulo de Cristo esta consigna: Llenaos del Esp\u00edritu.<br \/>\nYo invoco ahora sobre la Iglesia catequizadora este Esp\u00edritu del Padre y del Hijo, y le suplicamos que renueve en esta Iglesia el dinamismo catequ\u00e9tico.<br \/>\nQue la Virgen de Pentecost\u00e9s nos lo obtenga con su intercesi\u00f3n. Por una vocaci\u00f3n singular, ella vio a su Hijo Jes\u00fas crecer en sabidur\u00eda, en edad y en gracia. En su regazo y luego escuch\u00e1ndola, a lo largo de la vida oculta en Nazaret, este Hijo, que era el Unig\u00e9nito del Padre, lleno de gracia y de verdad, ha sido formado por ella en el conocimiento humano de las Escrituras y de la historia del designio de Dios sobre su pueblo, en la adoraci\u00f3n al Padre. Por otra parte, ella ha sido la primera de sus disc\u00edpulos: primera en el tiempo, pues ya al encontrarle en el templo, recibe de su Hijo adolescente unas lecciones que conserva en su coraz\u00f3n; la primera, sobre todo, porque nadie ha sido ense\u00f1ado por Dios con tanta profundidad. \u00abMadre y a la vez disc\u00edpula\u00bb, dec\u00eda de ella san Agust\u00edn, a\u00f1adiendo atrevidamente que esto fue para ella m\u00e1s importante que lo otro. No sin raz\u00f3n en el aula sinodal se dijo de Mar\u00eda que es \u00abun catecismo viviente\u00bb, \u00abmadre y modelo de los catequistas.\u00bb<br \/>\nQuiera, pues, la presencia del Esp\u00edritu Santo, por intercesi\u00f3n de Mar\u00eda, conceder a la Iglesia un impulso creciente en la obra catequ\u00e9tica que le es esencial. Entonces la Iglesia realizar\u00e1 con eficacia, en esta hora de gracia, la misi\u00f3n inalienable y universal recibida de su Maestro: Id, pues; ense\u00f1ad a todas las gentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #800000;\">3.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>De una exhortaci\u00f3n del beato Santiago Alberione, presb\u00edtero<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800000;\">(Op. XI: Maria Discepola e Maestra &#8211; CISP 1334-1336)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800000;\">Nadie nace ni renace a la gracia de Dios sin Mar\u00eda\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>Junto a la vida natural, y por encima de ella, hay para el cristiano otra vida: la espiritual o sobrenatural. Se trata de una realidad muy superior a la misma vida natural. La gracia constituye para el cristiano como un organismo nuevo y sobrenatural que, por el injerto divino, Jesucristo, produce la fe en la mente, la esperanza en la voluntad y en el sentimiento el amor.<br \/>\nEs la vida misma de Dios que se comunica al hombre; es la vida de Cristo en nosotros: la gracia. La Iglesia, en la Salve, nos hace saludar a Mar\u00eda como \u00abvida\u00bb; es m\u00e1s: en las letan\u00edas la llama Madre de la divina gracia. Ella no produjo la gracia, pero la comunica por misi\u00f3n. Es madre, porque Jes\u00fas vida pas\u00f3 a trav\u00e9s de ella. La comunica especialmente en tres momentos sucesivos:<\/p>\n<p>a) Nos concibi\u00f3 en Nazaret. Nuestra concepci\u00f3n espiritual se realiz\u00f3 en el misterio de la encarnaci\u00f3n. Sin la encarnaci\u00f3n estar\u00edamos todos a\u00fan sepultados en la muerte del pecado. Ahora bien, Dios realiz\u00f3 la encarnaci\u00f3n en Mar\u00eda, y quiso que su concurso fuese libre, consciente y necesario. Su h\u00e1gase era un acto de consentimiento a nuestra concepci\u00f3n sobrenatural y a su maternidad con respecto a nosotros.<br \/>\nAun suponiendo que Cristo en la cruz no hubiese pronunciado la suprema recomendaci\u00f3n a Mar\u00eda y a Juan; aun suponiendo que Mar\u00eda hubiese desaparecido de la tierra inmediatamente despu\u00e9s del nacimiento de su Hijo Jes\u00fas; ella seguir\u00eda siendo con toda verdad nuestra madre, ya que, al concebir a Jes\u00fas, cabeza del cuerpo m\u00edstico, Mar\u00eda nos conceb\u00eda tambi\u00e9n a nosotros, miembros de ese cuerpo. La cabeza y los miembros forman una \u00fanica realidad. Por lo tanto, al decir que Mar\u00eda junto con su Primog\u00e9nito nos llevaba espiritualmente en su seno a todos nosotros, expresamos no una simple analog\u00eda, sino una sublime realidad.<\/p>\n<p>b) Nos engendr\u00f3 en el Calvario. El misterio de la encarnaci\u00f3n halla su cumplimiento en el misterio de la redenci\u00f3n. Con su propia muerte, Cristo nos mereci\u00f3 definitivamente la posibilidad de poder vivir de su propia vida. Lo que ya exist\u00eda vino a la luz. Consiguientemente, como nuestra generaci\u00f3n espiritual, comenzada en el misterio de la encarnaci\u00f3n, alcanz\u00f3 su cumplimiento en el de la redenci\u00f3n, as\u00ed la maternidad espiritual de Mar\u00eda, que hab\u00eda comenzado en Nazaret, lleg\u00f3 a su plenitud en el Calvario: y es all\u00ed donde fue proclamada.<\/p>\n<p>c) Nos engendra individualmente en la fuente bautismal. La fuente bautismal es Bel\u00e9n para cada uno de nosotros. En nuestro nacimiento, desde el punto de vista sobrenatural, somos como seres nacidos muertos, y necesitamos que la vida que Cristo mereci\u00f3 con su muerte para todos, se nos infunda a cada uno en particular. Esta infusi\u00f3n la realiza Mar\u00eda. El hijo del hombre, se hace as\u00ed hijo de Dios.<br \/>\nNadie nace ni renace a la gracia de Dios sin Mar\u00eda. Todo aut\u00e9ntico progreso en el camino de la perfecci\u00f3n se realiza por medio de la infusi\u00f3n de la gracia; pero \u00e9sta, dice san Bernardino de Siena, nos viene de Mar\u00eda. Y Mar\u00eda, nuestra madre, plasma en nosotros con sabidur\u00eda y amor la imagen de su Hijo. Entreteje casi el organismo sobrenatural, lo alimenta y lo hace crecer, de manera semejante a como, despu\u00e9s de la concepci\u00f3n, form\u00f3 como madre de Jes\u00fas al fruto bendito de su vientre. A todos nos lleva en su esp\u00edritu.<br \/>\nEl arc\u00e1ngel Gabriel la salud\u00f3 como llena de gracia. Esto se ha interpretado as\u00ed en la doctrina com\u00fan de la Iglesia: Mar\u00eda es la mediadora y distribuidora de la gracia adquirida por Jesucristo con la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #800000;\">4.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>De una instrucci\u00f3n del beato Santiago Alberione, presb\u00edtero<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800000;\">(\u00ab Ut perfectus sit homo Dei \u00bb, vol. IV, pp. 268ss)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"color: #800000;\">Dios quiso y quiere darnos todo por Mar\u00eda<\/span><\/em><\/p>\n<p>Mar\u00eda Reina de los Ap\u00f3stoles: es la primera devoci\u00f3n de la Iglesia. La quiso Jes\u00fas: Juan, ah\u00ed tienes a tu Madre. Es decir: quer\u00eda que la considerase, la amase, sirviese y tuviese consigo. Y as\u00ed Juan la recibi\u00f3 en su casa. Juan representaba a los dem\u00e1s ap\u00f3stoles. Ellos la veneraban como madre de Jes\u00fas y madre suya; ella era el ejemplo del modo de vivir el Evangelio; con ella rezaron cuando les falt\u00f3 Jes\u00fas: con Mar\u00eda, dice el texto sagrado. Y Mar\u00eda les asist\u00eda; los consolaba en las dificultades; les manifestaba episodios de la vida privada de Jes\u00fas: la anunciaci\u00f3n, la visita a santa Isabel, el nacimiento, la presentaci\u00f3n de Jes\u00fas al templo, la huida a Egipto, el hallazgo en el templo. Luego los evangelistas lo escribieron.<\/p>\n<p>Hay que notar: hoy es la hora de Mar\u00eda Reina de los Ap\u00f3stoles. Esto es: formemos ap\u00f3stoles. Y d\u00e9mosles como apoyo, fuerza y gu\u00eda a la sant\u00edsima Virgen Reina de los Ap\u00f3stoles&#8230;<br \/>\nLa redenci\u00f3n vino a trav\u00e9s de Mar\u00eda: \u00e9ste es el camino escogido por Dios; debemos seguirlo como hizo \u00e9l. No queremos, no podemos actuar de modo diverso al establecido por Dios, que quiso y quiere darnos todo por medio de Mar\u00eda.<br \/>\nSan Jer\u00f3nimo dice dirigi\u00e9ndose a Mar\u00eda: \u00abNunca se ha salvado nadie sino por medio de ti, Madre de Dios. Nadie recibe el don de Dios sino por ti, llena de gracia.\u00bb<\/p>\n<p>A Mar\u00eda se la llama y es Reina de los Ap\u00f3stoles y de todo apostolado por cuatro razones:<\/p>\n<p>1) Mar\u00eda ha realizado y realiza todo lo que hacen todos los ap\u00f3stoles juntos.<\/p>\n<p>2) Mar\u00eda tiene la misi\u00f3n de formar, sostener y coronar de frutos a los ap\u00f3stoles de todos los tiempos.<\/p>\n<p>3) Es Reina de los Ap\u00f3stoles porque Mar\u00eda, adem\u00e1s de los apostolados comunes, realiz\u00f3 y realiza apostolados especiales.<\/p>\n<p>En su vida terrena realiz\u00f3 el apostolado de la vida interior, de la oraci\u00f3n, del ejemplo y del sufrimiento.<\/p>\n<p>El primer apostolado es la vida interior bien vivida. Quien se santifica a s\u00ed mismo contribuye al bien de toda la Iglesia, cuerpo m\u00edstico. El santo, por su parte, hace circular dentro de este cuerpo una sangre pura e inmaculada. Mar\u00eda es la criatura que, por ser sant\u00edsima, contribuy\u00f3 m\u00e1s que los ap\u00f3stoles, los m\u00e1rtires, confesores y v\u00edrgenes, a edificar, embellecer y dar dinamismo a la Iglesia. La vida interior es el alma de todo apostolado.<\/p>\n<p>Segundo apostolado: la oraci\u00f3n. Dice Santiago: Rezad unos por otros, para que os cur\u00e9is. Mucho puede hacer la oraci\u00f3n del justo. Y san Pablo: Te ruego, lo primero de todo, que hag\u00e1is oraciones, plegarias, s\u00faplicas, acciones de gracias por todos los que est\u00e1n en el mundo&#8230; Eso es bueno y grato ante los ojos de nuestro Salvador, Dios, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Y Mar\u00eda or\u00f3 m\u00e1s que nadie y mejor que nadie por las necesidades de todos.<\/p>\n<p>Tercer apostolado: el buen ejemplo. Para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que est\u00e1 en el cielo. Se ha escrito: \u00abUn hombre santo, perfecto, virtuoso, proporciona a los hombres un bien mayor que otros muchos, cultos y activos, pero con menos esp\u00edritu.\u00bb El ejemplo es la predicaci\u00f3n silenciosa que parte de la vida y va a reformar la vida. Si la palabra sale \u00fanicamente de la boca, llega s\u00f3lo a los o\u00eddos. Mar\u00eda es ejemplo de virtudes teologales, cardinales y religiosas.<\/p>\n<p>Cuarto apostolado: el sufrimiento. Jesucristo redimi\u00f3 el mundo especialmente por su pasi\u00f3n y muerte. Pero en el Calvario hab\u00eda dos altares: la cruz de Jes\u00fas y el coraz\u00f3n de Mar\u00eda. Una lanza atraves\u00f3 el coraz\u00f3n de Jes\u00fas y una espada atraves\u00f3 el alma de Mar\u00eda. El padre Faber se expresa as\u00ed: \u00abEl sufrimiento es el m\u00e1s grande sacramento.\u00bb Y es realmente el que da valor a los otros sacramentos. Y todos tenemos bastantes sufrimientos que ofrecer al Se\u00f1or con esp\u00edritu apost\u00f3lico.<\/p>\n<p>Quinto apostolado: la palabra. Mar\u00eda no predic\u00f3, pero habl\u00f3 seguramente con amor y prudencia sumos en casa y fuera de ella. Conservamos siete palabras suyas que constituyen un aut\u00e9ntico apostolado; destaca entre ellas de manera especial el magn\u00edficat. Los Padres dicen que fue Mar\u00eda quien revel\u00f3 a san Lucas el evangelio de la infancia de Jes\u00fas. Cada palabra suya es a\u00fan hoy luz para los esp\u00edritus reflexivos.<\/p>\n<p>Sexto apostolado: la acci\u00f3n. La vida de Mar\u00eda antes de la encarnaci\u00f3n y durante los treintaitr\u00e9s a\u00f1os que pas\u00f3 con Jes\u00fas, es una continuidad de obras y trabajo para realizar su misi\u00f3n, el gran apostolado. Durante los primeros d\u00edas despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n de Jes\u00fas, en el cen\u00e1culo, y mientras la Iglesia daba los primeros pasos, en el per\u00edodo de las primeras oposiciones e incertidumbres, Mar\u00eda era el consuelo, la fuerza y el apoyo de los ap\u00f3stoles. Y ninguna mujer cat\u00f3lica podr\u00e1 desarrollar entre las mujeres la actividad, el celo y la acci\u00f3n formativa que desarroll\u00f3 Mar\u00eda entre las mujeres y las j\u00f3venes disc\u00edpulas de su Hijo divino, hasta llevar a cabo su misi\u00f3n en esta tierra.<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n: formemos ap\u00f3stoles y d\u00e9mosles como gu\u00eda a Mar\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA VIRGEN MAR\u00cdA, REINA DE LOS AP\u00d3STOLES &nbsp; 1. De la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Marialis cultus, del papa Pablo sexto (N\u00fams. 35-37) Mar\u00eda, modelo de la mujer contempor\u00e1nea &nbsp; La Virgen Mar\u00eda ha sido propuesta siempre por la Iglesia a la imitaci\u00f3n de los fieles no precisamente por el tipo de vida que ella llev\u00f3 y, tanto menos, por el ambiente socio-cultural en que se desarroll\u00f3, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.famigliapaolina.net\/preghierapaolina\/apendice-p-640\/?lang=es\" class=\"more-link\">Continua a leggere <span class=\"screen-reader-text\">Ap\u00e9ndice p.640<\/span> <span class=\"meta-nav\">&raquo;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ip_address":"","user_agent":"","level":"","revision":"","cookie_id":"","page_referer":"","html_form":""},"categories":[239],"tags":[],"acf":{"occhiello":"","sottotitolo":"","hide_wp_ba":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Ap\u00e9ndice p.640 - Preghiera Paolina<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.famigliapaolina.net\/preghierapaolina\/apendice-p-640\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"it_IT\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Ap\u00e9ndice p.640 - Preghiera Paolina\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"LA VIRGEN MAR\u00cdA, REINA DE LOS AP\u00d3STOLES &nbsp; 1. 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