2020-03-24
No tenéis bienes, pero es un gran bien el amor a la pobreza. Es una dama, la pobreza, como se ha escrito: rica, majestuosa, aportadora de muchos tesoros al espíritu, al alma. Y sin embargo, por lo general, en el mundo se la desdeña considerándola como una desgracia. Pero quien ama a Jesús piensa de muy otro modo (A las Apostolinas 1957, p. 160).





