2020-07-30

2020-07-30

Cuando yo (P. Alberione) era sacerdote secular, tenía una cartera y un portamonedas; cuando después entré aquí, por esta pequeña familia, dado que se necesitaba gastar mucho, aparqué cartera y portamonedas y dije al Señor: «Manda lo necesario» (VCG, p. 201).