2021-02-18

2021-02-18

Jesús ejercitó la humildad en el pesebre, en Nazaret, en la vida pública. En la pasión la ejercitó hasta tomar la forma de pecador. En la Eucaristía Jesús sigue humillándose, estando escondido bajo las apariencias de pan… Puede decir de veras: «Aprended de mí que soy manso y humilde» (APD47, 523).