2021-06-24
La Palabra de Dios tiene un vigor innato: de nosotros depende frecuentemente el no disminuirlo. ¿Cómo predicaba san Pablo? ¿Cómo predicaban los Apóstoles? ¿Cómo predicaban los grandes doctores de la Iglesia? Este ministerio requiere fatiga, costancia, celo, recta intención; requiere poseer el corazón de Jesús, su amor a las almas (CISP, p. 827).





