1 enero 2022 Comment 2025-04-23 2025-04-23 Al contemplar a este Jesús, sentimos que nuestro corazón se enciende de entusiasmo y de fe, como un día los discípulos de Emaús: «¿No sentíamos nuestro corazón encendido mientras él nos hablaba en el camino?» (FSP32*, 290-291). FacebookTwitterLinkedinPinterestemailPrint