1 enero 2026 Comment 2026-05-07 2026-05-07 No dejemos que nuestra mente sea dominada por pensamientos no buenos, porque no vienen de Dios; no permitamos que nuestro corazón se turbe ni siquiera por cinco minutos: tratemos de ponerlo en paz lo antes posible (AP 1957, 18). FacebookTwitterLinkedinPinterestemailPrint