2021-07-09
Hemos de trabajar para transformarnos de modo que la mente esté unida a Jesús: nuestra cabeza piense como Jesús, nuestro corazón ame cuanto Jesús ama en el sagrario: al Padre y a las almas. Nuestros deseos y quereres estén unidos a los de Dios (FSP58, p. 125).





