2020-05-05

2020-05-05

Muchas personas aman la humildad, pero no la humillación; otras aman la pobreza, pero no las privaciones, y si deben hacer un sacrificio ya no se presentan, prefieren no hacer nada, que es lo contrario a la pobreza. Jesús nos enseñó la pobreza no tanto con palabras cuanto con el ejemplo (FSP42, p. 390).