2020-06-13
Hemos de amar a san Pablo. Cuanto más se le ama, más se le entiende; cuanto más se le ama, más se entra a participar de los secretos de su corazón, de la sabiduría de su alma, de los tesoros de su espíritu, y a entenderle y regularnos según él (APim, p. 127).





