2020-09-13
Él [Alberione] más bien ha secundado, casi sufrido, más que provocado, la convergencia y recogida de las aguas en los valles; como luego ha secundado el querer de Dios en la división de las aguas por varias naciones en beneficio de muchos, a la espera de que nuevamente los canales se reúnan para desembocar en el mar de una feliz eternidad en Dios (AD, 6).





