2020-11-02
Se ha de formar primero el hombre sensato, justo, sociable…; encima poner el cristiano, que sigue a Jesucristo, Camino, Verdad y Vida, mediante fe viva, imitación del Maestro, vida en Cristo y en la Iglesia; añadir luego el religioso santo, que tiende a la perfección en la vida común, en la práctica de los consejos evangélicos, en el apostolado paulino (ACV, p. 130).





