2020-11-03
La Providencia actuó conforme a su ordinario método divino, con fuerza y suavidad: preparar y hacer converger los caminos según su finalidad; iluminar y rodear con las oportunas ayudas; hacer esperar su hora en la paz; comenzar siempre desde un pesebre; obrar con tanta naturalidad que difícilmente cabe distinguir la gracia de la naturaleza (AD, 43).





