2021-03-08
Formar una organización, sí; pero religiosa; donde las fuerzas están unidas, donde la entrega es total, donde la doctrina será más pura. Una sociedad de almas, que aman a Dios con toda la mente, fuerzas y corazón, se ofrecen a trabajar por la Iglesia, contentas con el salario divino: «Recibiréis cien veces más, y heredaréis la vida eterna» (AD, 24).





