2021-04-12
Quien ha encontrado a san Pablo ha encontrado a Jesucristo, pues el corazón de san Pablo es el corazón de Jesucristo. San Pablo nos establece, nos edifica, nos radica en Jesucristo; el Espíritu Santo le hace decir: «El fundamento es Jesucristo, yo soy el arquitecto sensato que edifico sobre él» (APim, p. 129).





