1 enero 2026 Comment 2026-02-26 2026-02-26 ¡Ahora los bendigo! Estoy seguro de que el Señor tiene su santa mano sobre sus cabezas. Tenga piedad de mí, que me extravío como un pollito perdido en… la nada (Correspondencia, Alba, 1927). FacebookTwitterLinkedinPinterestemailPrint