1 enero 2026 Comment 2026-03-17 2026-03-17 El pecado es la máxima ingratitud. Dios nos lo ha dado todo, y nos servimos de todo para pecar: mente, corazón, voluntad, fuerza, etc. ¡Qué ingratitud, tomar los dones del Señor y echárselos a la espalda! (FSP32*, 373). FacebookTwitterLinkedinPinterestemailPrint