1 enero 2026 Comment 2026-11-14 2026-11-14 Si uno ha aprendido a leer bien el libro de su propia alma, no leería nada más, no haría nada más que expresar a Dios su gratitud por los beneficios, su arrepentimiento por haberle ofendido, su deseo de amarle (FSP32*, 439). FacebookTwitterLinkedinPinterestemailPrint