2020-02-15
La perfección cristiana –ha escrito un doctor de la Iglesia– tiene ocho peldaños, que son las ocho bienaventuranzas evangélicas. Pero el primer peldaño es la pobreza: «Dichosos los que eligen ser pobres, porque ésos tienen a Dios por rey». Hay que empezar por la pobreza (Para una renovación espiritual, 273).





