2020-09-26

2020-09-26

Cada mañana, aun esparcidos en tantos puntos de la tierra, estamos unidos en la misma acción, la más grande: uno es el Sacerdote, una la víctima, los frutos son los mismos; uno el viático para la jornada, del que cada cual puede servirse «para no desmayarse por el camino» (ACV, p. 161).